miércoles, 1 de junio de 2011

1. Descripción cuidadosa de los hechos, antecedentes, responsables, afectados y consecuencias dentro y fuera de la compañía

Antecedentes

09 de Agosto de 2006 - Johnson Controls presentó a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, en inglés) un informe donde daba a conocer que iba a recortar su plantilla en unos 5.000 empleos y que cerraría 16 fábricas. La compañía tomó estas y otras medidas dentro de un amplio plan de reestructuración con el que pretendía reducir costes y mejorar la eficacia de sus operaciones a nivel global. Dicho plan se proponía eliminar de 2.400 empleos en Norteamérica, de 2.050 empleos en Europa, de otros 250 puestos en Asia y de 300 empleos en otros países, afectando a sus principales divisiones de negocio. De las 16 fábricas en las que planeaba clausurar operaciones, 10 estaban en Norteamérica y 4 en Europa, aunque la empresa no especificó sus ubicaciones. La reorganización de plantilla y de instalaciones tenía un plazo de 12 meses.
08 de Noviembre del 2008 - Johnson Controls anuncia que cerraría su planta de producción de parasoles en Campo Real (Madrid). Esta medida supone despido de 260 trabajadores y fue tomada para  lograr adaptarse a la difícil situación por la que atraviesa el mercado de la automoción por caídas de los volúmenes de producción y depreciaciones. La compañía aseguró que las otras 6 plantas de producción en España no se verían afectadas por este cierre, sin embargo no descartaba tomar medidas similares en el futuro si las dificultades económicas persistían.

31 de Marzo del 2009 - La compañía Johnson Controls informó que esta estaba en una etapa de reestructuración interna para responder a la baja demanda de sus productos, y que dentro de sus planes estaba cerrar 10 plantas. Además informó que estas medidas generarían un costo de entre 200 y 215 millones de dólares durante el segundo trimestre del año, esperando que la compañía regrese a la rentabilidad en el tercer trimestre de 2009. Sin embargo, no se detallo cuantos empleados serían afectados, ni cuáles de sus plantas cerrarían. Según Johnson Controls, esta medida se tomó para reducir “el exceso de capacidad industrial debido al descenso de la demanda de baterías Frente a la disminución de la producción en la industria del automóvil” en el mercado europeo, norteamericano y japonés. Este plan comenzó cuando Johnson Controls anunció el cierre de su producción de baterías de automóviles en Rouen (Grand Quevilly), en el que trabajaban 280 empleados.

11 de Mayo del 2009 - Johnson Controls anuncia cierre la fábrica de Sarreguemines en Francia desde ese día hasta Septiembre de ese mismo año. Esta medida consistía en eliminar 300 puestos de trabajo y esa producción se dividiría entre los demás sitios del grupo en Europa, para que así esta  fábrica se convierta en un centro de distribución que constará de una estación de llenado y acabado de baterías automotrices. Según Johnson Controls, esta decisión se tomó para contribuir a la salvaguardia de la competitividad en la que la compañía se ha visto afectada, por la dramática disminución de la demanda de nivel de plomo ácido de batería.

Johnson Controls, Inc.

Es una compañía fundada en Wisconsin, USA, en 1885. Su principal actividad es la fabricación de componentes para automóviles y sistemas de control para edificios comerciales, los cuales se distribuyen a clientes en más de 150 países. Esta compañía multinacional  tiene 142,000 empleados en 1,300 locaciones en todo el mundo.
Las ventas globales del año fiscal 2010 de esta compañía llegaron a $ 34.300 millones.



Descripción del caso


El 25 de mayo último, la multinacional americana Johnson Controls anunció el cierre inminente de su planta de Redondela en España, en donde laboran más de 200 personas entre 104 empleados de personal propio  y por lo menos unos 100 más contratados a través de empresas de trabajo temporal. La compañía justifica esta decisión debido a la "falta de competitividad, viabilidad económica y sobrecapacidad" de las instalaciones redondelanas, que arrastran una deuda de 10 millones de euros. Sin embargo, los sindicatos, afirman que la medida se debería a la deslocalización de la carga de trabajo a otra planta de la compañía en Rumanía.

Esta empresa se constituyó en 1999 bajo el nombre Universal Textil de Galicia (Unitexga) y a mediados del año pasado fue adquirida por la francesa Michel Thierry. Meses más tarde, en noviembre, el consorcio americano Johnson Controls tomo el control de los  negocios de Michel Thierry y de todas sus factorías, incluida ésta de Redondela, que ya atravesaba una delicada situación económica.

Esta fábrica está especializada en la confección de forros textiles para reposacabezas y asientos de coches para carros Volkswagen.

Johnson Controls alega que tras la compra e integración de Michel Thierry ha realizado un "análisis y una revisión integral" de sus operaciones en Redondela, las cuales, concluye, no son "viables". La empresa afirma que "consolidará el negocio de Redondela" dentro de la actividad existente de corte y confección en otras plantas de Johnson Controls "mejor preparadas para responder a las necesidades actuales de sus clientes gracias a su experiencia en este sector".

Según explican desde la CIG, el sindicato con representación mayoritaria en la empresa, fue el responsable de recursos humanos de Johnson Controls en España, acompañado de sus asesores legales, quien comunicó al comité el cierre de la fábrica en el plazo máximo de un mes, periodo en el que se podrán negociar las condiciones de la extinción de contratos. La empresa recalca que "cumplirá con todas sus obligaciones legales y se reunirá inmediatamente con el comité de empresa" con el objetivo de "crear conjuntamente un plan social" para los afectados.

La central nacionalista teme que se trate de una deslocalización premeditada por la empresa, ya que en los últimos meses "trabajadores rumanos han estado formándose" en la planta gallega. En este sentido, Luciano Villar, secretario comarcal del textil de la CIG, se pregunta por qué Michel Thierry compró Unitexga el año pasado si la empresa no era rentable. Villar añade que el grupo americano ni siquiera ha pedido ayudas públicas para intentar mantener la actividad.

Como medida de presión, los trabajadores de la planta gallega no permitirán la salida de material ni maquinaria de las instalaciones de Redondela. La CIG denuncia la situación desesperada en la que se quedará la plantilla de Johnson Controls, parte de la cual ya procede de empresas de automoción desparecidas como Trèves o Prevent. La crisis de la antigua Unitexga comenzó tras la pérdida de los contratos con proveedores locales que trabajaban para Peugeot.

Los trabajadores de la planta que Johnson Controls tiene en Redondela están haciendo guardia las 24 horas del día para evitar que la empresa saque el material de las instalaciones y se produzca el cierra ya anunciado. Son 12 pallets con las fundas de asientos para coches y reposacabezas para Volkswagen, el único cliente que tiene.

Los trabajadores siguen acudiendo a su puesto y está trabajando, aunque a un ritmo moderado porque dicen que no hay fuerzas para trabajar cuando saben que se van a quedar sin empleo. Sin embargo, todavía no saben cuándo se va a producir el cierre definitivo.


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